Desde que me convertí en madre, nada más increíblemente ... sin palabras no lo puedo describir. Solo vivo en un sube y baja de emociones, ya mi niño tiene 2 años y el día que nació el nací yo, me siento otra mujer, antes no tenía noción del tiempo o de las acciones. A veces extraño ser como antes, pero luego pienso que sin el mi vida no tiene sentido y no quiero vivirla sin el , cuando me hace berrinches quiero salir corriendo y cuando duerme mucho lo quiero despertar para disfrutar su sonrisa. Lo que concluyo es que la maternidad no es ni remotamente lo que pensaba antes pero sentir ese ser humano creciendo dentro de mi es una bendición muy grande a veces quería tenerlo rápido pq me daba miedo que me pasara algo, ahora quiero recordar cuando éramos uno en mi barriga mi chiquito y yo en fin no hay nada tan sube y baja como esto que siento desde mis 33 años que soy mamá. Pero un hijo es la mayor bendición que hay sin duda alguna
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